jueves, 5 de diciembre de 2013

Operación Cerberus

Tuve una curiosa conversación con el Negro.

Me contó que en el Refugio me reemplazaron definitivamente. Expresé mi frustración pero enseguida se ofreció a cederme su puesto. Ante mi sorpresa, el Negro me dijo que el establecimiento le da mala espina.

Mientras limpiaba el Baarnard, escuchó una charla entre Perry y Pedro. Aparentemente, el veterinario comentaba que no le gustaba para nada la presencia de delincuentes. Que dada nuestra naturaleza, podían poner en peligro la Operación Cerberus. Pedro lo tranquilizaba explicándole que si sus temores se hacían realidad, sería la palabra de un erudito contra la de un chorro.

Inmerso en su relato, el Negro confesó que fue en ese momento cuando cayó en la naturaleza esférica de la arquitectura. Descubrió lo expuesto que estaba presenciando esa charla y ni siquiera había una columna para esconderse. Sin contar que todas las ventanas, incluyendo la del patio, parecían espiarlo. Pronto lo vieron y pasó el resto de la jornada mirando a través de su hombro con miedo a no sabía qué.

Pareció relajarse cuando le acepté su propuesta de tomar su turno. Vaya personaje tengo en la celda. Estoy contento de poder volver al Refugio.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario